Alerta por riesgo de guerra nuclear y pedido urgente de intervención de la Corte Penal Internacional.
El ciudadano Aldo Sergio Parodi presentó una denuncia formal ante la Justicia argentina solicitando la intervención inmediata de la Corte Penal Internacional (CPI) frente a lo que calificó como un grave e inminente riesgo para la paz mundial, derivado de las acciones y amenazas públicas del ex presidente de los Estados Unidos Donald J. Trump.
La denuncia sostiene que Trump incurre en conductas que encuadran en el crimen internacional de agresión, tipificado en el Estatuto de Roma, y advierte sobre el peligro real de una escalada militar con consecuencias incluso nucleares, que podría afectar la supervivencia de la humanidad.
Parodi remarcó que resulta especialmente alarmante la inacción de los Estados Parte del Estatuto de Roma, cuyos jefes de Estado no han promovido hasta el momento ninguna denuncia penal internacional, lo que —según afirma— podría constituir encubrimiento, complicidad u omisión deliberada por temor a represalias políticas, económicas o militares.
La presentación hace foco en un presunto crimen de agresión contra el Estado soberano de Venezuela, ocurrido el 3 de enero de 2026, y solicita que la CPI investigue de manera urgente tanto la responsabilidad directa como las omisiones de los Estados miembros.
En el plano nacional, la denuncia cuestiona la actuación del presidente argentino Javier Milei, a quien señala como políticamente alineado y funcional al encubrimiento, reclamando que el Honorable Congreso de la Nación evalúe la activación del mecanismo constitucional de Juicio Político, por presunta violación de compromisos internacionales asumidos por la Argentina.
“El Estatuto de Roma no puede existir solo para países débiles. Si los Estados poderosos quedan fuera de la ley, el derecho internacional se convierte en una ficción”, afirmó Parodi.
Finalmente, el denunciante advirtió que el silencio institucional frente a amenazas de agresión internacional también constituye una forma de responsabilidad, y llamó a recuperar la dignidad política y jurídica de los Estados frente a conductas que ponen en jaque el orden mundial.
