El abandono de la política de covid 0 que Pekín mantuvo durante años está teniendo graves consecuencias en el gigante asiático. Más allá de sus propias fronteras, la peor ola de contagios en China hasta el momento ha vuelto a poner sobre la mesa la amenaza de que el virus se escape -de nuevo- a otros países. Esto es justo lo que está ocurriendo en Italia. Las autoridades sanitarias de Milán, una de las primeras regiones europeas en ser golpeadas en 2020 por el coronavirus, han detectado este miércoles la llegada de dos vuelos con casi la mitad de los pasajeros a bordo contagiados.
Como consecuencia, el Ministerio de Sanidad italiano obligará a someterse a una prueba a todos los pasajeros que lleguen al país desde China para detectar si tienen covid. «La medida es esencial para garantizar la vigilancia y la detección de posibles variantes del virus con el fin de proteger a la población italiana», aseguró el ministro de Sanidad italiano, Orazio Schiallaci.
Por el momento, las autoridades sanitarias italianas no han detectado variantes preocupantes, pero en los últimos días el número de pruebas con resultado positivo por parte de los pasajeros provenientes de China ha alarmado a los servicios de prevención.
La reacción en Estados Unidos no se ha hecho esperar y hoy miércoles ha decidido exigir a los chinos mayores de dos años que pretendan entrar en su territorio una prueba negativa de covid a partir del próximo cinco de enero. La medida será aplicable tanto a los viajeros que procedan directamente de China como a aquellos que pretenden entrar en Estados Unidos habiendo estado al menos diez dias antes en el país asiático.
