La Comisión de Energía y Combustibles de la Cámara de Diputados comenzó a tratar una reforma integral de la Ley de Zonas Frías. El proyecto busca actualizar los criterios climáticos actuales e incorporar nuevas localidades que sufren temperaturas extremas durante el invierno. La iniciativa cuenta con un fuerte impulso de legisladores de diversas provincias afectadas.
El objetivo principal es revisar los umbrales de temperatura utilizados para definir qué regiones reciben los descuentos en las tarifas de gas. Actualmente, el beneficio alcanza a millones de usuarios en la Patagonia, Mendoza, San Juan, Salta y Buenos Aires. Sin embargo, los autores de la propuesta señalan que el cambio climático y los nuevos registros térmicos exigen una reconfiguración urgente del mapa de subsidios.
La discusión parlamentaria se centra en el financiamiento del fondo fiduciario que sostiene estos descuentos. Mientras los bloques del interior presionan por una rápida aprobación antes de que se consolide el invierno, el oficialismo analiza el impacto fiscal de la medida. En las próximas semanas se convocará a especialistas del Servicio Meteorológico Nacional para determinar técnicamente las nuevas zonas a incluir.
Más de 50 municipios bonaerenses y 13 departamentos de Córdoba perderían el subsidio al gas
De aprobarse este ajuste tarifario, perderían el beneficio del 30% al 50% de descuento un total de 55 municipios del interior de la provincia de Buenos Aires (entre ellos urbes populosas como La Plata, Mar del Plata, Bahía Blanca, Tandil, Olavarría y Bolívar) y 13 departamentos de la provincia de Córdoba, con foco crítico en el Gran Río Cuarto. La medida también golpeará con dureza a usuarios de La Pampa (afectando a unos 136.000 hogares), Santa Fe (incluyendo a Rosario), San Luis, San Juan, Salta, Catamarca, La Rioja y Tucumán.
El nuevo diseño normativo establece que el beneficio generalizado se mantendrá pleno únicamente en las provincias de la Patagonia, la región de La Puna y el departamento mendocino de Malargüe. Para el resto de las localidades del centro y norte del país que quedan excluidas del mapa tradicional, el Gobierno nacional planea reconvertir la asistencia y limitarla de forma exclusiva a los hogares de menores ingresos registrados bajo el esquema de subsidios energéticos focalizados. Legisladores de bloques opositores y del interior ya manifestaron un fuerte rechazo frente al impacto que tendrá en el bolsillo de la clase media ante las temperaturas bajo cero. [1, 2, 3, 4]
