El líder del Clan del Golfo dijo que se entregó él y el Gobierno lo desmintió

Dairo Úsuga, alias Otoniel, máximo líder del Clan del Golfo en Colombia, preso desde octubre último, puso en cuestión hoy la versión del Gobierno sobre su detención al afirmar ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) que él mismo se entregó y hasta reveló que la organización pretende negociar un acuerdo pero su aislamiento impide que avance esa chance.

Úsuga, que fue llamado para que hablara sobre el conflicto armado en Urabá, reveló que está en poder de las autoridades por “iniciativa propia”, porque él mismo se entregó en la vereda (barrio) Pítica de Turbo, en Antioquia, aunque reconoció que estaba al tanto de que había un operativo en el que se lo buscaba.

Según reportaron los diarios El espectador y El Tiempo, Úsuga contó que se separó de su esquema de seguridad y fue solo hasta donde estaba un grupo de soldados, ante quienes se sacó la camisa para mostrar que no estaba armado, todo para evitar que en una eventual persecución lo mataran.

Ayer, Otoniel se había negado a declarar, según algunas fuentes, porque no quería autoincriminarse, pero hoy aceptó responder algunas preguntas.

El Gobierno salió de inmediato a rechazar la versión de Úsuga, a través del ministro de Defensa, Diego Molano, y del jefe de la Policía, Jorge Vargas.

«Nada de que alias Otoniel se entregó: fue capturado en la Operación Osiris gracias al trabajo de nuestras Fuerzas Militares y la Policía. Con el Clan del Golfo no se negocia; el mensaje es claro: se someten o los capturamos», escribió Molano en su cuenta de la red Twitter.

Acompañó el texto con un video en el que señaló que fueron 500 hombres que lograron “pasar los ocho anillos de seguridad” que protegían a Otoniel y rescató “la línea del presidente Iván Duque respecto de que con terroristas y narcotraficantes no se negocia”.

Con un mensaje similar, Vargas afirmó que Úsuga “fue capturado”. “No es cierto que se haya entregado, como lo afirmó hoy. Ese cabecilla, que tanto daño le hizo al mundo, cayó en la operación Osiris, gracias a un trabajo conjunto de la Policía y las Fuerzas Militares, que lo encontraron en lo profundo del Urabá», escribió.

En su declaración ante la JEP, Úsuga afirmó además que la estructura del Clan del Golfo quisiera entablar conversaciones con las autoridades, pero como él está detenido no pudo “contactar” a otros líderes del grupo armado, y se quejó de que ni siquiera pudo hablar con sus abogados, por lo que no sabe “cuáles son los procesos e investigaciones” en su contra.

Una fuente citada por El Espectador reveló que Otoniel aportó información sobre las FARC y el Ejército de Liberación Popular (ELP), una pequeña guerrilla que aún delinque en Norte de Santander.

Según Úsuga, el Clan del Golfo jamás asesinó a desmovilizados de las FARC -que dejaron las armas tras el acuerdo de paz de 2016- ni a líderes comunitarios.

El 23 de octubre, la Policía Nacional entregó la versión de que Otoniel había sido capturado en una zona rural del Urabá y hasta mostró fotos del lugar donde vivía, una casa sencilla que tenía Direct TV, una motocicleta, un colchón ortopédico y perros.

La cuenta de la red Twitter del presidente Duque tiene este tuit fijado: “Le informamos a Colombia la captura de Dairo Antonio Úsuga, alias Otoniel, máximo cabecilla del Clan del Golfo, uno de los criminales más buscados por la justicia a nivel nacional e internacional”.

De acuerdo a una versión de El Tiempo, organizaciones de víctimas del conflicto de Chocó y Antioquia le enviaron ayer una carta a Úsuga, después de que se negara a declarar, en la que lamentaban que se guardara “las verdades” que tuviera.

«Usted, hijo de muchas guerras; nosotros también viviendo esas guerras desde otro lugar. Creemos que nos merecemos otra vida distinta, sin zozobra, sin terror y su verdad nos ayudaría mucho. Nuestras comunidades, nuestra región, su vida y la nuestra no merecen estar así», señala el texto.

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