El Parlamento Europeo paraliza el histórico acuerdo con el Mercosur y lo envía a la justicia

Lo que hace apenas cuatro días se celebraba como el fin de una espera de 25 años ha entrado en un nuevo y sombrío capítulo de parálisis. El Parlamento Europeo decidió este miércoles suspender el proceso de ratificación del acuerdo comercial con el Mercosur y remitir el texto al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para que evalúe su compatibilidad con los tratados fundamentales del bloque. 

Un giro inesperado tras la firma en Asunción 

El pasado sábado 17 de enero de 2026, representantes de ambos bloques firmaron simbólicamente el tratado en Asunción, Paraguay, en un acto que parecía sellar la creación de una zona de libre comercio para 700 millones de personas. El Consejo de la Unión Europea ya había otorgado su aval mediante mayoría cualificada el 9 de enero, superando resistencias históricas de países como Francia. 

Sin embargo, la presión social y política en Europa ha fracturado el consenso. La decisión de la Eurocámara de hoy responde a: 

Protestas agrarias: Manifestaciones masivas de agricultores europeos, lideradas por sectores en Francia, Irlanda e Italia, que denuncian una «competencia desleal» por parte de los productos sudamericanos.

Dudas legales: El recurso ante el TJUE busca determinar si los capítulos ambientales y de protección de sectores estratégicos vulneran la normativa comunitaria.

Oposición interna: Pese a la voluntad de la Comisión Europea, el Parlamento ha optado por un «freno de mano» que podría demorar el proceso durante meses o incluso años. 

Impacto y reacciones en el Mercosur

La noticia ha caído como un «balde de agua fría» en Sudamérica. Mientras que países como Argentina y Brasil proyectaban beneficios inmediatos por la eliminación de aranceles en más de 90 tipos de productos (incluyendo carne, soja y servicios), la nueva demora reactiva la frustración en el bloque regional. 

Desde el Mercosur se ha expresado una profunda preocupación, advirtiendo que el bloque ya ha cumplido con sus compromisos internos y que la pelota queda, una vez más, en el incierto campo de la política interna europea. 

¿Qué sigue ahora?

La paralización significa que el acuerdo no podrá entrar en vigor a finales de 2026, como se tenía previsto originalmente. El futuro del pacto depende ahora de: 

1-El dictamen del TJUE: Que podría validar el texto o exigir renegociaciones profundas.

2-La ratificación parlamentaria: Si la justicia da luz verde, el Parlamento Europeo deberá realizar una votación final que hoy parece carecer de los apoyos necesarios. 

Con esta decisión, el tratado comercial más grande de la historia vuelve a quedar en un limbo jurídico, dejando en el aire inversiones y alianzas estratégicas que ya empezaban a gestarse en ambos lados del Atlántico. 

Entradas relacionadas