Ocurrió en la tradicional fotografía previa al pitido inicial, cuando cada selección posa para la posteridad. En su lado del campo la selección alemana lo hizo con todos los integrantes del once inicial de Hansi Flick tapándose la boca con la mano.
El gesto bien pudo ser una representación de la mordaza que la FIFA ha impuesto durante el Mundial de Qatar 2022 para no incomodar a los anfitriones del torneo. Cabe recordar que el organismo rector del fútbol internacional había evitado con sus amenazas de sanción deportiva la posibilidad de que los capitanes de hasta siete selecciones lucieran el brazalete ‘one love’.
