En una sesión maratónica que se extendió por más de 13 horas, la Cámara de Senadores de la Nación aprobó en la madrugada de este jueves 12 de febrero de 2026 el proyecto de ley de modernización laboral impulsado por el Gobierno de Javier Milei. Con 42 votos a favor y 30 en contra, el oficialismo logró destrabar una de las iniciativas centrales de su agenda legislativa, la cual ahora pasará a la Cámara de Diputados para su tratamiento definitivo.
Los ejes centrales de la reforma
El texto aprobado sufrió diversas modificaciones respecto al proyecto original tras intensas negociaciones con bloques dialoguistas y gobernadores. Entre los cambios más significativos se encuentran:
–Fondo de Cese Laboral: Se habilita la creación de un sistema alternativo de indemnizaciones, similar al modelo de la UOCRA, que podrá ser negociado en los convenios colectivos.
–Banco de Horas: Se introduce un esquema para compensar horas extras a través de un «banco de horas», permitiendo una mayor flexibilidad en la distribución del tiempo de trabajo.
–Blanqueo Laboral: La normativa promueve la regularización de trabajadores no registrados mediante la condonación de multas para los empleadores que normalicen su situación.
–Servicios Esenciales: Se amplía la lista de actividades consideradas «esenciales», lo que impone mayores restricciones al derecho a huelga para garantizar prestaciones mínimas.
–Período de Prueba: Se contemplan extensiones en el tiempo de prueba para nuevos empleados, buscando incentivar la contratación en PyMEs.
–Remuneración en Dólares: Se incorporó la posibilidad técnica de pactar el pago de salarios en moneda extranjera.
Un clima de alta tensión
La jornada legislativa estuvo marcada por un fuerte operativo de seguridad y enfrentamientos en las afueras del Congreso. Organizaciones sindicales y movimientos sociales se movilizaron para expresar su rechazo, lo que derivó en diversos incidentes durante la madrugada.
Desde el Ejecutivo, el presidente Milei calificó el avance legislativo como un «hecho histórico» y un «punto de inflexión» para la economía argentina, asegurando que la nueva normativa pondrá fin a la «industria del juicio».
¿Qué sigue en el Congreso?
Tras la obtención de la media sanción en la Cámara Alta, el debate se traslada a la Cámara de Diputados. Se espera que el oficialismo enfrente un escenario más fragmentado, lo que obligará a nuevas rondas de negociación para convertir el proyecto en ley antes del cierre del período de sesiones ordinarias.
