El pasado sábado 25 de abril, el Parque de Innovación de la Ciudad de Buenos Aires fue testigo de una jornada transformadora: el primer taller intensivo de Inteligencia Artificial para niños de entre 8 y 13 años. La iniciativa, liderada por Fausto Rolandi y apoyada por Fardo, logró que 30 chicos pasaran de ser usuarios pasivos de tecnología a convertirse en desarrolladores de sus propios videojuegos.
La premisa del encuentro fue incentivar la creación activa frente al consumo pasivo, abordando así el desafío de los dispositivos digitales en la infancia. A su vez abordó una problemática creciente: el impacto del contenido de formato corto en la salud emocional de los menores. Frente a esto, el workshop demostró que la IA, utilizada como herramienta creativa, puede potenciar el pensamiento lógico y la autoestima técnica.
Datos que respaldan el cambio de paradigma
La relevancia de este evento se enmarca en un contexto donde la IA ya es parte de la vida cotidiana de los más jóvenes:
● Adopción masiva: Según datos de Chicos.net, más de la mitad de los niños y adolescentes en Argentina ya utiliza herramientas de IA, principalmente para fines escolares y creativos.
● Acceso temprano: Con una edad promedio de inicio digital de 9.6 años, el 95% de los niños en el país posee un dispositivo con conexión, según un estudio exhaustivo realizado durante el 2025 por Kids Online Argentina en conjunto con UNICEF y UNESCO, lo que vuelve urgente la formación consciente en alfabetización digital.
● Tendencia global: Informes de UNESCO y organismos de tecnología educativa señalan que el uso de IA generativa en menores creció casi un 15% en el último año, destacando la necesidad de guías humanas que orienten ese uso hacia la producción de valor.
El rol de Fardo y el acompañamiento personalizado
El éxito de la jornada se debió en gran medida al esquema de mentoría. Fardo tuvo una participación clave con la presencia de NikoSeguro, CAIO (Chief Artificial Intelligence Officer) de Fardo, quien actuó como guía y mentor. Cada guía acompañó de cerca a grupos de apenas 2 o 3 niños, eliminando las barreras del miedo al error y fomentando la curiosidad natural.
«Nuestra intención es que los chicos pierdan el miedo a preguntar y vean a la tecnología como un aliado para dar vida a sus ideas», comentaron desde el equipo de mentores.
Resultados del taller
Al finalizar la mañana, cada uno de los 30 participantes logró:
● Desarrollar y publicar un videojuego funcional mediante la plataforma Replit.
● Generar un link público para compartir sus creaciones con amigos y familiares.
● Adquirir nociones fundamentales de lógica de programación asistida por IA.
Sobre los organizadores
Fausto Rolandi, fundador de la comunidad Empremafia, proyecta este evento como el primero de muchos. Esta prueba piloto servirá para extraer insights sobre la fricción y el engagement de los niños con la tecnología, con el fin de escalar la solución a otras ciudades y países. Además de Fardo, apoyaron esta iniciativa empresas líderes como Replit, Paisanos y el Buenos Aires Innovation Park.
