El ministro de Economía, Luis Caputo, resolvió avanzar con modificaciones de fondo sobre la Ley de Inocencia Fiscal debido a que el ingreso de divisas al circuito bancario formal es mucho más lento de lo esperado. El Palacio de Hacienda enviará un nuevo proyecto legislativo al Congreso de la Nación con el objetivo explícito de flexibilizar las condiciones técnicas, responder a los reclamos de los tributaristas y dotar de mayor seguridad jurídica al sistema para convencer a los ahorristas de exteriorizar sus fondos sin temor a futuras persecuciones.
La Ley de Inocencia Fiscal (Ley 27.799) fue diseñada como un cambio de paradigma en el sistema tributario argentino bajo la premisa de considerar al contribuyente inocente hasta que se demuestre lo contrario. Sin embargo, a meses de su reglamentación mediante el Decreto 93/2026, los resultados cuantitativos no alcanzaron las metas fijadas por el equipo económico.
Especialistas del sector explicaron que el temor a perder los beneficios ante errores burocráticos y las limitaciones patrimoniales vigentes actuaron como un freno para que la clase media y las empresas sacaran los dólares del circuito informal. Ante este escenario de desconfianza técnica, según informes publicados por medios, Luis Caputo mantuvo reuniones clave con entidades de contadores para consensuar las reformas operativas.
Los tres ejes principales de la reforma tributaria
El nuevo proyecto busca flexibilizar la Ley de Inocencia Fiscal mediante tres cambios clave en el Régimen Simplificado de Ganancias (RSG):
- Blindaje al «tapón fiscal»: Permitirá rectificar declaraciones juradas ante la ARCA sin perder automáticamente el perdón sobre ejercicios pasados.
- Eliminación de topes: Se prevé eliminar los límites de facturación ($1.000 millones) y patrimoniales ($10.000 millones), ampliando el alcance a más empresas.
- Reducción de litigiosidad: Se ajustará el monto mínimo legal para disputas, aliviando la carga administrativa.
