El gobierno argentino admitió que está dispuesto a reprogramar las fechas de la histórica gira del papa León XIV por el país. La decisión se tomó luego de que la Santa Sede confirmara que el sumo pontífice debió ser intervenido quirúrgicamente en el Hospital Gemelli de Roma para extirparle un adenocarcinoma en el pulmón.
Originalmente, el cronograma oficial de su primera salida internacional contempla el arribo a Buenos Aires el domingo 8 de noviembre, con actividades programadas hasta el miércoles 11 de noviembre
que incluyen encuentros institucionales en la Casa Rosada, una misa en Córdoba y visitas a sectores vulnerables como el Cottolengo Don Orione y la cárcel de Villa Devoto.
A pesar de que el vocero presidencial, Adrián Ravier, señaló que la operación fue reportada como un éxito por el Vaticano, el entorno del Ejecutivo nacional se mantiene cauto ante los tiempos de recuperación física del pontífice. Por este motivo, el presidente Javier Milei aclaró públicamente que el Estado realizará «los ajustes necesarios» si las circunstancias clínicas demandan un corrimiento en el calendario.
La postura oficial y logística de la organización
Tanto la ministra de Seguridad como el vocero del Gobierno enfatizaron que, por el momento, la instrucción formal de la mesa política es continuar trabajando bajo el esquema logístico ya pactado. Sin embargo, reconocieron que los operativos de seguridad interprovinciales y las celebraciones masivas planificadas quedarán supeditados a las directivas finales de la Santa Sede.
El Episcopado local y el Gobierno coordinaban los últimos detalles, que incluían la evaluación de decretar un asueto o feriado nacional para facilitar la asistencia de los fieles a las misas masivas en Palermo y Luján. Por ahora, los canales oficiales de comunicación de Vatican News mantienen las expectativas de viaje, reflejando el expreso deseo del Santo Padre de concretar su llegada a Sudamérica.
