El presidente de la Nación encabezó la apertura del nuevo auditorio de la Iglesia Bautista Jesús es Rey, considerada una de las obras religiosas más grandes de la Patagonia, en un claro gesto de respaldo político a la senadora Nadia Márquez.
NEUQUÉN – En una nueva visita institucional y religiosa a la capital neuquina, el presidente de la Nación, Javier Milei, encabezó este sábado el acto oficial de inauguración del flamante auditorio de la Iglesia Evangélica Bautista Jesús es Rey. El imponente complejo, ubicado sobre la calle J.J. Lastra al 3100 (Ruta 22) frente a la Terminal de Ómnibus de la ciudad, congregó a miles de fieles y contó con una fuerte impronta política y electoral de cara a los desafíos futuros de la gestión.
La comitiva presidencial estuvo integrada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, entre otros destacados referentes del espacio de La Libertad Avanza. Asimismo, participó del encuentro el gobernador de la provincia de Neuquén, Rolando Figueroa, quien recibió el agradecimiento público del mandatario por su recepción y convivencia institucional.
La megaobra del nuevo templo bautista demandó alrededor de 15 años de planificación y construcción continuas. El proyecto arquitectónico final contempla una estructura de 6.600 metros cuadrados cubiertos. Para esta primera etapa inaugurada, el auditorio principal cuenta con una capacidad dispuesta para 2.500 personas sentadas, previendo una ampliación futura que permitirá albergar hasta 4.000 asistentes en simultáneo. El complejo cuenta además con instalaciones educativas y de contención comunitaria en su interior.
La congregación anfitriona está conducida por el pastor Hugo Márquez, padre de la actual senadora nacional por La Libertad Avanza, Nadia Márquez. La visita del jefe de Estado representó un contundente respaldo a la legisladora, figura clave de las filas libertarias en la región sur del país.
Durante su alocución ante un auditorio colmado, el presidente Javier Milei combinó reflexiones conceptuales de origen espiritual con un riguroso repaso de su programa económico, ratificando el equilibrio fiscal y la batalla contra la inflación como los pilares inquebrantables de su gestión moral y política.
Estamos construyendo un edificio pensado para durar décadas. Estamos sentando las bases para el siglo de oro de la Argentina, manifestó el mandatario, vinculando los esfuerzos estructurales actuales con la herencia que se proyectará a las próximas generaciones.
En clave estrictamente electoral y mirando hacia los comicios futuros, Milei planteó que los ciudadanos deberán elegir entre profundizar el actual rumbo de reformas estructurales o regresar al modelo tradicional. No creemos en combatir el populismo con más populismo. El camino de la política tradicional culmina siempre en un desastre, aseveró con énfasis, haciendo mención a la viabilidad de un eventual segundo mandato presidencial para consolidar la transformación económica del país.
En otro tramo de su discurso, el titular del Ejecutivo nacional manifestó su agrado y expectativa ante los preparativos logísticos por la inminente llegada del papa León XIV a la República Argentina. Milei destacó que este acontecimiento constituirá una oportunidad invaluable para reflexionar profundamente sobre los principios y valores judeocristianos que su administración ha decido defender en la arena pública.
El evento concluyó con una bendición formal a cargo de las autoridades eclesiásticas locales y el saludo del mandatario a la comunidad evangélica presente, consolidando una jornada que unificó la agenda federal, los vínculos religiosos y el despliegue territorial de las metas nacionales de gobierno.
