El presidente de la Nación, Javier Milei, presentó su declaración jurada patrimonial correspondiente al período fiscal 2025 ante la Oficina Anticorrupción (OA). El documento oficial revela que los bienes del mandatario alcanzaron los $295,2 millones, lo que representa un incremento nominal del 43,3% en comparación con los $206 millones que había declarado al inicio del año. Sin embargo, al medir su patrimonio en dólares, la variación fue prácticamente nula.
Según el informe técnico, la composición de los bienes del líder de La Libertad Avanza no sufrió modificaciones estructurales en su segundo año completo en la Casa Rosada. De hecho, $73 millones del incremento bruto total (alrededor del 82%) se explican exclusivamente por la diferencia de valuación de los activos que el Presidente ya poseía al comenzar el ejercicio.
Al cierre del período, Milei mantuvo bajo su titularidad un departamento de 100 metros cuadrados en la Ciudad de Buenos Aires —adquirido en el año 2000—, además de los mismos dos vehículos de su declaración previa: un Mercedes-Benz valuado en $20,2 millones y un Peugeot cotizado en $16,3 millones.
Ahorros y depósitos en moneda extranjera
La mayor parte del respaldo financiero del jefe de Estado se concentra en sus ahorros. El informe detalla que Milei posee US$85.562 en total, repartidos entre US$20.000 en efectivo y US$65.562 depositados en cajas de ahorro. Esta cifra se mantiene idéntica en moneda dura respecto al año anterior, aunque su equivalente en pesos se elevó de $88 millones a $123,7 millones debido al movimiento del tipo de cambio oficial informado por el Banco Nación. Durante todo el año, el mandatario apenas adquirió un saldo neto de US$20.
Paralelamente, las tenencias del Presidente en moneda local y depósitos bancarios en pesos registraron una evolución positiva, cerrando el período con una disponibilidad de casi $39,5 millones.
La presentación se concretó en el marco del vencimiento oficial dictado por el organismo ético para los funcionarios de la administración pública nacional, permitiendo transparentar la evolución de las finanzas del primer mandatario en términos reales frente a las variables macroeconómicas del país.
