La Justicia imputó por lesiones culposas al padre de Bastián Jeréz, el niño de 8 años que permanece internado en estado grave tras el violento choque ocurrido en la zona de La Frontera, en Pinamar. La misma imputación recayó sobre los conductores de la camioneta Amarok y del UTV que protagonizaron el siniestro.
Las notificaciones judiciales se realizaron este viernes, mientras continúan los peritajes técnicos para reconstruir la mecánica del accidente. Como parte de la investigación, ambos vehículos quedaron secuestrados por orden judicial.
Según se desprende del expediente, el padre del menor fue imputado por su responsabilidad en la seguridad del niño, ya que al momento del impacto no llevaba colocado el cinturón de seguridad mientras viajaba en el UTV junto a su familia.
Tras el choque, fue el propio padre quien trasladó al nene en brazos hasta una posta del Operativo de Prevención ubicada a pocos metros del lugar, desde donde se activó la asistencia médica de urgencia.
Bastián sufrió lesiones de extrema gravedad, entre ellas fracturas de cráneo, y permanece internado desde el lunes. En las últimas horas fue derivado desde el Hospital Municipal de Pinamar a un centro de mayor complejidad en Mar del Plata, donde volvió a ser intervenido quirúrgicamente.
En paralelo, uno de los conductores imputados difundió un mensaje público en el que pidió prudencia y respeto, remarcando que la prioridad absoluta es la recuperación del niño mientras avanza la investigación judicial.
La causa continúa en trámite y la Justicia deberá determinar las responsabilidades penales de cada uno de los involucrados en el hecho.
