La billetera virtual y el teléfono celular llegaron a los bancos de los templos religiosos de la provincia. En los últimos meses, diversas parroquias e iglesias de la ciudad de Córdoba y del interior provincial comenzaron a implementar códigos QR y transferencias electrónicas para que los fieles puedan realizar sus donaciones, diezmos y limosnas de manera digital.
La iniciativa surge como respuesta a la marcada escasez de dinero en efectivo y al avance masivo de las plataformas de pago digitales entre los ciudadanos de todas las edades. Según explicaron las autoridades parroquiales, muchos asistentes manifestaban su deseo de colaborar pero se encontraban con el impedimento de no cargar con billetes al momento de la celebración de la misa.
Una adaptación a los tiempos modernos
La colocación de cartelería con códigos QR en los ingresos de las iglesias y cerca del altar modificó la postal clásica del momento de la colecta. Ahora, conviviendo con la tradicional canasta que recorre los pasillos, los fieles simplemente escanean el código desde sus dispositivos móviles, ingresan el monto que desean aportar y confirman la transacción en segundos.
Desde el arzobispado y las comunidades locales señalaron que este sistema no solo ofrece una alternativa cómoda para la comunidad, sino que también aporta mayor seguridad y transparencia en la administración de los fondos. Al quedar digitalizado el ingreso, se reducen los riesgos asociados al manejo y traslado de dinero físico dentro de las dependencias parroquiales.
La respuesta de los feligreses ha sido mayoritariamente positiva. Si bien las personas mayores muestran una lógica preferencia por el sistema tradicional, las generaciones más jóvenes y los adultos bancarizados adoptaron la modalidad QR con total naturalidad, asegurando la continuidad de las obras comunitarias y el sostenimiento de los templos en la era digital.
