El Teatro Campoamor de Oviedo se vistió de gala este viernes para una jornada histórica en los Premios Princesa de Asturias. En una emotiva e imponente ceremonia, Leo Messi recibió el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2026, convirtiéndose en el primer futbolista en la historia en obtener este prestigioso galardón de manera individual.
A sus 39 años, el astro argentino y actual referente del Inter Miami regresó a España acompañado por su esposa, Antonela Roccuzzo. Allí fue el gran imán de una velada presidida por los Reyes Felipe VI y Letizia, junto a la Princesa Leonor y la Infanta Sofía.
El reconocimiento a una vida de genialidad y valores
El jurado —que debió elegir entre 27 candidaturas de 12 nacionalidades— fundamentó su decisión no solo en la imbatible vitrina del rosarino, sino en su impacto humano. El acta oficial remarcó su talento único y su constancia para cosechar 49 títulos colectivos. Sin embargo, el acento principal estuvo puesto en sus valores fuera del campo: su humildad, su compromiso con el juego colectivo y su sostenida labor solidaria.
Desde 2010, Messi se desempeña como embajador de UNICEF. A través de la Fundación Leo Messi, impulsa de manera ininterrumpida proyectos de salud y educación destinados a niños en situación de extrema vulnerabilidad.
«Convirtió lo extraordinario en rutina»
Uno de los momentos más memorables de la gala llegó durante el discurso de la Princesa Leonor de Borbón. Al momento de repasar la semblanza de los galardonados, la heredera al trono español elogió la trayectoria irrepetible del «10». Acudiendo a una célebre definición futbolística, señaló con gran acierto que Messi «convirtió lo extraordinario en rutina, interpretando el juego y decidiendo lo más efectivo en décimas de segundo».
Por este reconocimiento, el capitán argentino recibió:
La emblemática escultura diseñada por Joan Miró.
Un diploma acreditativo y la insignia conmemorativa.
Una dotación económica de 50.000 euros.
Una dedicatoria emocionante y un regreso veloz
Previo a la ceremonia, el futbolista participó de un encuentro masivo con más de 6.000 niños y adolescentes en el Palacio de los Deportes de Oviedo, donde sintió el calor de un público español que jamás lo olvidó. En ese contexto íntimo, Messi se mostró conmovido y confesó el trasfondo familiar de este viaje: «Mi padre estaba sumamente emocionado por este premio… él insistió mucho en que viniéramos», confió respecto a Jorge Messi, su padre, fallecido hace apenas dos meses.
Fiel a su profesionalismo y a una agenda que no da respiro, el astro no asistió al brindis posterior con las autoridades. Inmediatamente después de la salida protocolar del teatro, se dirigió en avión privado rumbo a Estados Unidos. Su equipo, el Inter Miami, visita este mismo sábado a los New York Red Bulls por la Major League Soccer, y Messi ya vuela para estar presente junto a sus compañeros.
