Mar del Plata: «Somos el baño de la ciudad», la indignación de los vecinos de Playa Grande por el abandono barrial de parte del municipio

Un importante grupo de vecinos con residencia permanente en la zona de Playa Grande más próxima a la costa coincidieron hoy en una manifestación de protesta con la intención de encontrar alguna respuesta directa de las autoridades municipales y policiales frente a la proliferación por allí de personas de mal vivir, con protagonismo permanente en situaciones de disturbios, ruidos molestos y también delitos considerables, desde el hurto al robo.

Apuntan la constante presencia de gente que deambula por las calles, en muchos casos bajo efectos de alcohol u otras sustancias, o si no duermen en el acceso a las casas o los edificios, con la consecuente discusión que deriva de cualquier comentario que se les hagan para que liberen el paso o se alejen del lugar.

Las quejas tienen que ver con los ruidos molestos, incluso en horas de la noche y la madrugada, que son reservados para el descanso.

Los vecinos remarcan que hay situaciones de mucha incomodidad y repetidas que no pueden controlar y que advierten que tampoco hay un esmero muy especial de parte de policía o agente municipales, que podrían intervenir como referentes de la seguridad pública.

“Somos el baño de la ciudad”, señaló un vecino porque ve como hay gente que orina y defeca en veredas o parques de las casas. Y remarcó que como siempre estas personas están en alguna esquina, especulan que también conocen y mucho los movimientos del barrio, con lo cual se consideran en riesgo por situaciones de seguridad.

“No a la bailanta, la droga y el botellón”, se leía en el cartel de una señora de más de 80 años, que vive en el barrio y que siente que la situación se ha tornado difícil de sobrellevar ya que se cruzan a diario con personas que pululan por la zona e incomodan a los transeúntes. “Te piden que les des algo y si no les das te cuestionan porque dicen que sos parte de un barrio de gente con dinero”, explicó Carlos un manifestante.

Los episodios que encuadran en lo que serían contravenciones están a la orden del día.

 Remarcan las situaciones de ebriedad, algunos casos de acoso a los transeúntes, exigencias de dinero por cuidar el automóvil o por el solo hecho de que se los ayude, excesos verbales sobre todo a las mujeres y también situaciones de higiene. “Hacen sus necesidades en la calle o en la vereda, no tienen problemas”, apuntó otro de los vecinos.

Pero también advierten que hay cuadros algo más graves ya que también se sufre el delito “asi el intendente Agustin Neme pretende preparar a la ciudad para las próximas vacaciones de verano?” se pregunta Nancy una vecina que hace mas de 20 años vive en la zona, al tiempo que comenta “Mar del Plata dejó de ser hace rato la ´ciudad feliz´para convertirse en la ciudad de la mugre, la violencia, los cuida coches, los baches y el desorden absoluto en cada uno de sus barrio”.

Además señalaron, por ejemplo, el reciente caso del forzamiento y rotura de un portón, paso previo al robo de una motocicleta que estaba guarada en el interior de la cochera de un edificio de Playa Grande.

“Yo tenía turno con el médico a las 19 horas y finalmente decidí cambiarlo porque a esa hora ya es de noche y preferí no salir con oscuridad porque después volver, más tarde y siempre con poca luz, puede ser un riesgo. Vivo a 2 cuadras de uno de los hoteles emblema de la ciudad como es el Costa Galana y estoy padeciendo esto; es vergüenza la que me dan los políticos de esta ciudad”, comentó Roxana una vecina de las inmediaciones, que vive en un edificio.

En los últimos días reconocen que han visto algunas postas de control a cargo de personal policial, sobre calle Alem. “Suma, pero no alcanza”, dijeron los vecinos que quieren un patrullaje más presente y efectivo por esas calles para detectar a estas personas que se encuentran en situaciones de contravención o ya sobre el ámbito del delito.

El pedido que reiteraron con esta protesta es que se retomen y sean sostenidos los patrullajes, con recorridos de los móviles para detectar personas sospechosas y que las identifique. “Hay varios que los conocemos porque andan siempre por acá y abren los autos, forzando cerraduras o barreteando”, describieron.

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