Se trata de la Unidad Turística Fiscal, Arroyo Lobería, la cual forma parte de la Reserva Integral Turística y Forestal en cuyo Plan de Manejo según Ord. 19.111 constituye un espacio de uso público caracterizado por un entorno natural de singular belleza, en el cual se encuentran trabajando con el Proyecto de Vivero Forestal Comunitario de especies nativas, para la reforestación de la zona con árboles y herbáceas aclimatadas a las duras condiciones climáticas del litoral marítimo.
Otra vez vuelve a aparecer el Concesionario responsable de Manantiales Club de Mar, balneario donde se realizó el 14 de abril un allanamiento a cargo de la Policía Federal quienes constataron aquello que vecinos denunciaron: un sistema clandestino de vuelco de efluentes cloacales al arroyo Lobería. También protagoniza un proceso judicial por Usurpación de espacios Públicos, causa en la que entiende el Juez De Marco, quien no ha podido hasta el momento, regularizar la situación conforme a derecho, y restaurar los derechos de libre estadía y tránsito en áreas públicas cercadas por el abuso del privado y la negligencia en sus obligaciones por parte de los funcionarios municipales responsables de inspeccionar y hacer cumplir la normativa municipal vigente.

Continuamos esperando la inspección del EMTUR y la presencia en el lugar del equipo de inspectores apostados en la delegación municipal que cuenta con un jefe de área, un supervisor y dos inspectores con oficinas a solo trescientos metros del balneario que aún no ha sido sancionado por ninguna de las faltas graves cometidas sobre la reserva y los derechos comunes de la población.
