MasterChef Celebrity: al Turco García ya no lo aguanta nadie

El devenir de Claudio «Turco» García en MasterChef Celebrity es de no creer. El jugador de la selección arrancó sin tener idea de cocina, aceptó el compromiso de participar de puro arriesgado nomás. Y quedó claro desde aquella inolvidable molleja con caviar con la que debutó tímidamente.

Sin embargo, con el correr de las noches, los duelos, las semanas y la consecuente adrenalina el Turco aprendió a cocinar. O casi. Hoy pica perejil con destreza, sazona confiado y revolea sartenes como el mejor de los chefs. Y los platos le salen bien.

Pero claro, toda moneda tiene dos caras y esta también. Porque en la medida en que fue tomando confianza, también empezó a creérsela un poco. Y el participante, que en las primeras galas preguntaba tímidamente, ahora es capaz de mofarse hasta del jurado. Está claro que lo que hace el Turco es con ánimo lúdico, y nunca como falta de respeto, pero su estilo de barrio muchas veces deja a su interlocutor con la duda.

El martes fue de milanesas y García apareció con una rellena de champiñones, tomates disecados y sala de tomate y, al costado, una mayonesa especiada, una papa y un huevo duro partido al medio. Y avisó de entrada: «Antes de que digan algo: el huevo está espectacular. El color está justo». No conforme con marcar la cancha apenas comenzado el partido, mientras el jurado probaba, el Turco siguió: «Mirá lo que es eso. Eso tiene champignon, tomate disecado y salsa de tomate».

Mientras Dolli Irigoyen y Donato de Santis estuvieron de acuerdo con los sabores, Damián Betular no compró el discurso confiado del concursante: «El relleno está correcto, pero lo que no me convence es la guarnición, le falta sal, pero es una papa con un huevo, me hace ruido». Y cuando le discutió, Betular le respondió medio cansado: «Ah, ¿ahora sos chef?».

Con sus compañeros no viene mucho mejor, porque después de ir uno por uno distrayéndolos, pidiéndoles consejos y especias prestadas (algo que hace frecuentemente), las caras son cada vez menos amigables. Así lo resumió Belu Lucius: «El Turco me pide de todo, pero lo adoro así que no le puedo decir que no. Ahora, ¿también quiere que le haga la milanesa? Esto se está poniendo competitivo así que en algún momento me tiene que empezar a caer mal. ¿O no?«.

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