El hallazgo se produjo entre los escombros de un edificio residencial colapsado. Los equipos de rescate califican el hecho como un milagro médico y de supervivencia.
En medio del dolor y la devastación que dejó el reciente sismo en el país, las tareas de rescate civil y militar acaban de registrar una de las páginas más emotivas de la historia de las catástrofes de la región. Una mujer de 34 años y sus tres hijos menores de edad, de 9, 6 y 2 años, fueron hallados con vida bajo las estructuras colapsadas de un complejo de viviendas tras permanecer doce días sepultados.
El rescate se concretó durante la madrugada de hoy, cuando brigadistas locales apoyados por equipos internacionales detectaron señales débiles con la ayuda de sensores térmicos y perros de búsqueda. Tras más de ocho horas de remover placas de concreto de forma manual para evitar nuevos derrumbes, los especialistas lograron abrir una vía de acceso segura hacia el sótano del edificio, donde la familia se encontraba atrapada.
Un espacio reducido que les salvó la vida
Según las primeras informaciones del cuerpo de bomberos, la posición de una viga principal generó un «triángulo de vida» que impidió que las toneladas de escombros aplastaran a la familia. «Estaban deshidratados y en estado de shock, pero los cuatro están conscientes. Es un milagro absoluto que hayan resistido tantos días en la oscuridad», detalló en el lugar uno de los jefes del operativo de rescate.
La madre logró racionar algunos alimentos que tenía en su bolso al momento del impacto y resguardó a los niños del frío extremo de la noche utilizando prendas que quedaron a su alcance.
Traslado y estado de salud
Inmediatamente después de ser extraídos de las ruinas, los cuatro sobrevivientes recibieron los primeros auxilios médicos en carpas de campaña instaladas en la zona del desastre. Posteriormente, fueron trasladados bajo un fuerte operativo sanitario al Hospital Central, donde permanecen internados en la unidad de cuidados intensivos para su estabilización, tratamiento de hidratación y monitoreo clínico general.
La noticia trajo un hondo alivio a la comunidad y renovó las esperanzas de los rescatistas, quienes aseguran que continuarán removiendo escombros mientras existan posibilidades técnicas de encontrar sobrevivientes.
