Padre de Lucas: «Es una sensación de vacío tremendo»


Héctor Mario González, el padre de Lucas, el adolescente asesinado de un balazo policial el 17 de noviembre último en el barrio porteño de Barracas, dijo este miércoles, tras suspenderse la reconstrucción del hecho, que estar en el lugar donde atacaron a su hijo «es algo inexplicable y una sensación de vacío tremendo».

En relación a la suspensión de la reconstrucción, González dijo que la medida afecta a los chicos y que «los daña mucho a ellos», y agregó que «esos chicos necesitan volver a vivir su vida, empezar su vida nuevamente».

Para la diligencia fueron convocados los tres amigos de Lucas, todos de 17 años, que estaban con él cuando fueron interceptados a bordo del Volkswagen Suran en el que salieron de entrenar del club Barracas Central por efectivos de la Brigada de la Comuna 4 de la Policía de la Ciudad.

Los chicos asistieron este miércoles junto a sus padres y los padres de Lucas, acompañados por personal de la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (Dovic).

Por último, al ser consultado sobre la quemadura que presentaba su hijo en la mano derecha, y que fue informada en la autopsia como realizada en horario similar al que fue baleado, Mario dijo: «A mi hijo lo torturaron», y entre sollozos agregó que «es algo inhumano» ya que «era una criatura de 17 años».