Qué muestran las mediciones sobre Retail, cuidado del hogar, automotriz, banking, fintech y servicios digitales
Buenos Aires, septiembre de 2026.- Durante años, las marcas compitieron por aparecer primeras en Google, ganar alcance en redes sociales y ocupar posiciones relevantes dentro de sus categorías. Ahora se suma una nueva disputa: ser incluidas, consideradas y recomendadas en las respuestas que generan los motores de Inteligencia Artificial.
Cuando una persona pregunta qué colchón comprar, qué auto elegir, qué fintech usar o en qué banco abrir una cuenta, los modelos de IA seleccionan información, comparan alternativas y proponen marcas. Esa dinámica está creando una nueva variable de negocio: la capacidad de una compañía para ser entendida y mencionada por la inteligencia artificial en el momento en que aparece una necesidad.
A partir de las mediciones y análisis realizados por Fardo, compañía especializada en AI Answer Intelligence, este informe presenta un ordenamiento comparativo de 6 industrias clave. La clasificación considera la evolución informada en indicadores de presencia, visibilidad, intención de compra y tráfico proveniente de motores de IA.
El ordenamiento de las 6 industrias
En el primer lugar se ubica Cuidado del Hogar. La visibilidad general pasó de 15% a 56% y la presencia en respuestas, de 5% a 38%. Esta evolución indica que la Inteligencia Artificial comenzó a asociar la categoría con una necesidad concreta del consumidor alcanzando una tasa de conversión tres veces mayor que al tráfico directo de las marcas.
En segundo lugar, aparece Retail. La visibilidad pasó de 12% a 48% y la presencia en respuestas, de 3% a 32%. El resultado sugiere que la recomendación de la IA empezó a funcionar como una vía de adquisición triplicando también la tasa de conversión.
El tercer lugar corresponde Al sector automotriz. La presencia en consultas de categoría subió de 18% a 44%, mientras que la vinculada con intención de compra pasó de 11% a 31%. Esto muestra que las marcas pueden ingresar en la consideración antes de la visita al concesionario.
Banking ocupa el cuarto lugar. La presencia en respuestas de alta intención creció de 22% a 47% y las recomendaciones comparativas aumentaron 19 puntos porcentuales. La IA aparece como una nueva puerta de entrada para comparar bancos y servicios.
En quinto lugar se encuentra el sector fintech. La presencia en respuestas relevantes pasó de 14% a 39% y las menciones asociadas a sus principales usos crecieron 170%. La inteligencia artificial empieza, de este modo, a influir en la elección de una plataforma financiera.
El sexto lugar corresponde a agencias y servicios digitales. El AI Score aumentó 9 puntos, el tráfico desde motores de IA creció 21,4% y las sesiones desde ChatGPT, 59,5%. Estos datos muestran que la reputación previa no alcanza: también es necesario que la IA pueda interpretar correctamente la propuesta de la empresa.
“Lo interesante aparece cuando dejamos de mirar la visibilidad en IA solo desde el punto de vista del marketing. Si genera tráfico y ese tráfico convierte, la inteligencia artificial empieza a funcionar también como un canal de adquisición. Y, a medida que esta tendencia crece, se consolida como un nuevo canal de distribución”, comenta Malena Martin, CEO & Founder de Fardo.
La conclusión para las empresas es directa: ser reconocido por el mercado no garantiza ser reconocido por un modelo de inteligencia artificial. La reputación debe estar acompañada por información clara, consistente y suficientemente estructurada para que la IA pueda identificar qué hace la compañía, en qué categoría participa y por qué debería recomendarla.
De aparecer en resultados a formar parte de la respuesta
Aunque el comportamiento varía según cada industria, las mediciones analizadas muestran un patrón común: la visibilidad digital empieza a desplazarse desde el resultado hacia la respuesta.
El desafío ya no es solo aparecer, sino entender que preguntas definen una categoría y qué lugar ocupa una marca dentro de las respuestas de IA, con qué competidores es comparada, para qué necesidad es mencionada y si aparece cerca del momento de decisión.
“Antes, las marcas competían por ser encontradas. Hoy también compiten por ser consideradas y recomendadas. Ese cambio ya puede medirse y empieza a formar parte de las decisiones de marketing”, concluye Malena.
Para Fardo, esta nueva capa de posicionamiento requiere que las empresas monitoreen de forma sistemática cómo son interpretadas por los modelos de IA. La presencia en estas respuestas no reemplaza al posicionamiento tradicional, pero agrega una instancia decisiva: la recomendación que puede ocurrir antes del clic, de la visita o del contacto comercia

