Rosario Central derrotó 1-0 a River Plate en el Estadio Monumental gracias a un gol en contra de Nicolás Otamendi. El experimentado defensor central y flamante capitán del Millonario protagonizó la jugada desafortunada de la tarde que profundizó la severa crisis futbolística del equipo dirigido por Eduardo Coudet.
El clima en el Estadio Más Monumental se volvió insostenible tras concretarse una nueva caída de River Plate. En el marco de la tercera fecha del Torneo Clausura de la Liga Profesional, el conjunto local cayó por la mínima ante Rosario Central. El único tanto de la noche llegó de la manera menos esperada: un blooper de su principal refuerzo del mercado de pases.
La tarde negra del «General»
El gol fatal: A los 27 minutos del primer tiempo, Jaminton Campaz envió un centro raso y venenoso desde el sector izquierdo.
El infortunio: En su desesperación por anticipar al delantero Giovanni Cantizano, Nicolás Otamendi pifió el despeje y empujó la pelota contra el palo izquierdo de Santiago Beltrán.
La noche del VAR: Minutos después, el árbitro Nicolás Ramírez cobró un penal a favor de River por mano en el área rival. Sin embargo, la tecnología a cargo de Fernando Echenique intervino para demostrar que la mano previa había sido del propio Otamendi, anulando la jugada.
El Monumental explotó de bronca
La paciencia de los hinchas millonarios llegó a su límite tras el pitazo final. Inmediatamente después del autogol, las tribunas hicieron descender el clásico e imponente grito de guerra: «Movete, River, movete…».
Con este resultado negativo, el ciclo de Eduardo Coudet quedó en la cuerda floja al hilvanar una racha histórica de cinco derrotas consecutivas, contando la eliminación en Copa Argentina ante Aldosivi y los traspiés iniciales del certamen doméstico frente a Barracas Central y Gimnasia. El Millonario marcha último en la Zona B y necesita reaccionar de forma urgente.
