El presidente Javier Milei escuchó en primera fila una durísima homilía del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, durante el tradicional Tedeum del 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana. El jefe de la Iglesia católica porteña lanzó severas críticas frente a toda la plana mayor del oficialismo. Centró sus cuestionamientos en el impacto del ajuste social, la descalificación digital y la falta de consensos políticos.
El reclamo contra el «terrorismo de las redes» y el ajuste
Durante la celebración patria, García Cuerva apuntó de forma directa contra las metodologías de comunicación pública y el clima de confrontación permanente. Reclamó de forma tajante un «basta de arengar la división y la polarización porque nadie se salva solo».
En uno de los pasajes más fuertes de su discurso, el arzobispo abordó la hostilidad virtual y el uso de perfiles digitales para atacar a opositores:
-Condenó el «terrorismo de las redes sociales» perpetrado por quienes descalifican desde escritorios cómodos.
-Denunció la existencia de «odiadores» contemporáneos abocados a destruir al prójimo.
-Advirtió sobre un agudo «desmembramiento social» motorizado por la falta de trabajo y oportunidades.
-Recordó la alarmante realidad de los sectores vulnerables al sentenciar que «nadie es descartable«, explicitando la situación crítica de los abuelos, enfermos y trabajadores precarizados.
La reacción oficial y las internas al descubierto
El Presidente de la Nación presenció el mensaje con un semblante rígido e imperturbable. Llegó caminando desde la Casa Rosada escoltado por su comitiva oficial, que incluyó a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y al vocero Manuel Adorni.
La jornada también expuso las grietas de la cúpula libertaria:
1-Ausencia clave: La vicepresidenta Victoria Villarruel no participó del evento religioso debido a que no recibió una invitación formal por parte del entorno presidencial.
2-Faltazo por salud: El ministro de Economía, Luis Caputo, no asistió al Tedeum afectado por un cuadro gripal.
3-Respuesta de la Casa Rosada: Pese a la contundencia de las palabras eclesiásticas, desde el Poder Ejecutivo intentaron bajarle el tono a la confrontación al calificar el discurso como una homilía «crítica, pero componedora».
Al finalizar el encuentro en la Catedral porteña, el mandatario nacional se retiró hacia Balcarce 50 para encabezar de forma inmediata una reunión de urgencia con su gabinete ministerial.
