Los operarios desvinculados de la fábrica textil Fisipa realizaron una manifestación pacífica en las puertas de la planta para reclamar por sus puestos laborales o el pago total de sus indemnizaciones. La movilización se concentró en la tradicional esquina de 29 y 508, en la localidad de Hernández, partido de La Plata. El conflicto laboral se desató luego de que 17 empleados fueran echados sorpresivamente «de palabra» al presentarse a trabajar. Tras las denuncias y la intervención del Ministerio de Trabajo bonaerense, la empresa ofreció abonar solo el 50% de las indemnizaciones, una propuesta que fue rechazada por los damnificados.
Despidos «de palabra» y candados en la puerta
Los trabajadores afectados denunciaron que el recorte se ejecutó sin previo aviso por parte de los propietarios de la firma. Al llegar a cumplir sus tareas habituales, se les comunicó la desvinculación verbalmente y se les impidió el ingreso con personal de seguridad privada y candados en los accesos. Los telegramas formales de despido recién llegaron a sus domicilios cinco días después de la notificación presencial.
Achique histórico de personal
La planta de Fisipa opera en el predio de la ex Sniafa, una emblemática textil platense que cerró sus puertas en el año 2010. Según afirmaron los delegados y manifestantes durante la protesta, la empresa llevó adelante un drástico plan de ajuste en los últimos dos años, reduciendo su plantilla de 100 operarios a apenas 8 empleados en funciones actuales.
Denuncias por falta de seguridad e higiene
Sumado al reclamo económico por el cobro de haberes, los operarios expusieron graves irregularidades edilicias y sanitarias dentro de la fábrica. En las asambleas frente a la planta detallaron:
- Falta de entrega de indumentaria laboral adecuada.
- Ausencia de elementos básicos de seguridad y de agua potable.
- Obligación de limpiar materia prima importada contaminada por plagas sin barbijos ni guantes.
El conflicto se traslada al Ministerio de Trabajo
Ante la falta de respuestas inmediatas y la propuesta patronal de recortar las indemnizaciones a la mitad, el gremio textil presentó un pedido formal ante las autoridades laborales de la provincia de Buenos Aires. El objetivo es abrir una mesa de negociación urgente para regularizar los pagos correspondientes por ley a las familias afectadas, que cuentan con antigüedades superiores a los 10 años en el rubro.


