Un violento terremoto de magnitud 7,4 sacudió el occidente de Colombia a las 07:34 hora local (12:34 GMT), provocando una de las mayores catástrofes de la última década en el país. De acuerdo con el último balance oficial presentado por el presidente Abelardo de la Espriella, el sismo ha dejado al menos 111 personas fallecidas y 87 heridos de gravedad, una cifra que las autoridades locales temen que continúe en ascenso debido a la gran cantidad de personas atrapadas bajo las estructuras colapsadas.
El epicentro del movimiento telúrico se ubicó en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad aproximada de 82 kilómetros. La violencia del temblor provocó escenas de pánico en las principales ciudades colombianas, incluyendo la capital, Bogotá, así como en Medellín y Cali, además de sentirse con fuerza en países vecinos como Ecuador, Panamá y Venezuela.
Las regiones más golpeadas
Los servicios de emergencia civil y el Comité Extraordinario para el Manejo de Desastres confirmaron que los departamentos del Eje Cafetero y el Valle del Cauca concentran la mayor cantidad de daños humanos y materiales:
Risaralda (Pereira): Registra el saldo más trágico con 40 víctimas fatales. En su capital se derrumbaron múltiples edificaciones y el histórico templo de la iglesia de San José sufrió el desprendimiento de su pico central.
Valle del Cauca (Cali): Reporta 27 fallecidos. En la ciudad de Cali, las autoridades reportaron al menos 20 edificios residenciales y comerciales completamente destruidos.
Chocó: El departamento del epicentro suma 4 muertos confirmados y destrozos estructurales masivos en Quibdó, su capital.
Manizales y Antioquia: Suman el resto de los fallecidos reportados en las primeras horas de la respuesta federal.
Colapso de infraestructura y estado de emergencia
Ante la gravedad de la situación, el presidente De la Espriella decretó la situación de desastre y emergencia nacional con el fin de movilizar de manera inmediata los fondos y recursos del Estado hacia las áreas afectadas.
El primer informe de infraestructura da cuenta de un panorama desolador: 61 edificios colapsados, 37 viviendas completamente destruidas, más de 1.575 hogares con daños severos y 18 centros de salud con averías en su estructura.
Asimismo, la Aeronáutica Civil suspendió de forma total las operaciones comerciales en los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura debido a grietas en las pistas y desprendimientos de techos en las terminales aéreas. Paralelamente, extensas zonas del suroccidente del país sufren cortes totales en el servicio eléctrico y en las redes de telefonía móvil.
Organismos de socorro de toda Colombia, coordinados mediante un Puesto de Mando Unificado, trabajan a contrarreloj removiendo escombros para rescatar a decenas de ciudadanos desaparecidos. La comunidad internacional, incluyendo a la Unión Europea y los Estados Unidos, ya ha puesto a disposición satélites de emergencia y equipos de rescate para mitigar los efectos de la peor tragedia sísmica en la región en los últimos años.
