La menor ingresó al Hospital Municipal tras sufrir convulsiones en un departamento del macrocentro. En el lugar había cuatro hombres adultos y otras dos niñas. Horas después, detectaron cocaína en la vianda escolar de su hermano de 7 años.
La Justicia de Bahía Blanca investiga un dramático y complejo caso que mantiene en vilo a la comunidad. Una niña de 12 años ingresó de urgencia con convulsiones al Hospital Municipal, donde los exámenes toxicológicos confirmaron que presentaba una grave intoxicación por consumo de cocaína, marihuana y alcohol. El caso sumó ribetes aún más oscuros al descubrirse droga en los elementos escolares de su hermano menor.
El hecho comenzó a registrarse durante la madrugada del domingo, cuando un llamado al servicio de emergencias alertó sobre el estado crítico de la menor en un departamento céntrico. Al arribar el personal médico, se constató un escenario que encendió de inmediato las alarmas de las autoridades policiales y judiciales.
Una «extraña situación» dentro del departamento
Según consta en las actas del procedimiento técnico, los profesionales de la salud encontraron en el inmueble a tres menores de edad (de 12, 11 y 6 años) en compañía de cuatro hombres adultos de entre 35 y 56 años. Trascendió que uno de los mayores es el progenitor de la víctima, quien había recuperado la libertad pocos días atrás tras cumplir una condena en prisión.
Fuentes ligadas a la investigación indicaron al portal local La Brújula 24 que el personal de la ambulancia advirtió detalles sumamente alarmantes al estabilizar a la nena:
Notaron que la víctima presentaba su ropa interior desacomodada. Hallaron una fuerte suma de dinero en efectivo oculta entre sus prendas.
Antes de que su padre subiera al vehículo de traslado, la nena llegó a manifestar de forma confusa: «No sé si lo soñé o me lo imaginé, pero me estaban haciendo cosas». Tras la aparición del adulto, se llamó a silencio.
El giro escolar: Cocaína en la vianda de un nene de 7 años
Mientras la niña de 12 años permanecía internada bajo observación en el área de pediatría, el caso dio un vuelco alarmante. Las autoridades de una escuela especial de la ciudad denunciaron ante la Comisaría Primera que hallaron restos de cocaína en la mochila del hermano menor de la víctima, un nene de 7 años.
El polvo blanco fue detectado por la directora del establecimiento dentro de una cuchara que el alumno llevaba junto a su vianda diaria. Las pericias químicas posteriores ratificaron de manera oficial que la sustancia era estupefaciente.
Investigación bajo estricto hermetismo
La causa penal se encuentra unificada y tramita bajo la órbita de la UFIJ Nº 3, especializada en violencia de género y delitos sexuales a cargo de la fiscal Agustina Olguín, en conjunto con la UFIJ N° 19 de Estupefacientes y el Servicio Local de Niñez.
A pesar de las graves sospechas en torno a la integridad de la menor por el contexto del departamento, la fiscal Olguín aclaró de forma preliminar que la niña aún no ha relatado episodios concretos de abuso sexual a los médicos ni a los familiares directos (su madre y su abuela, quienes la acompañan en el hospital). Las autoridades judiciales adelantaron al diario La Nueva que «va a ser central el testimonio de la niña» mediante el sistema de Cámara Gesell apenas reciba el alta clínica para poder reconstruir las horas previas al colapso médico. Todos los adultos involucrados ya fueron formalmente identificados por la policía.
