El referente del RKT, Simón Natanael Alvarenga, prestó declaración durante casi tres horas en la Fiscalía de Benavídez. Su defensa, encabezada por el abogado Diego Storto, busca revertir la prisión preventiva argumentando que el músico y su entorno familiar sufrían graves intimidaciones. Por disposición del fiscal, continuará bajo arresto al menos por dos semanas más.
El cantante de RKT Callejero Fino compareció este viernes 11 de septiembre ante la Justicia en el marco de la causa en la que se lo acusa de portación ilegal de arma de guerra, agravada por la supresión de la numeración registral. El artista fue interceptado a fines de agosto durante un control policial en Villa La Ñata, Tigre, mientras conducía una camioneta Volkswagen Amarok sin patente, en cuyo interior se halló una pistola Glock calibre .40 con la numeración limada.
Tras una extensa audiencia de casi tres horas frente al fiscal Cosme Iribarren, de la Fiscalía de Benavídez, se determinó que el músico de 31 años seguirá tras las rejas en una comisaría de Tigre. La fiscalía dispuso una prórroga de dos semanas para profundizar la investigación, período en el cual se peritarán los teléfonos celulares secuestrados y se tomarán declaraciones a diversos testigos.
Un giro en la estrategia de la defensa
Con el patrocinio de su nuevo representante legal, Diego Storto, el cantante desplegó una nueva estrategia argumental para justificar la presencia del armamento. Según detalló el letrado ante los medios de comunicación, Alvarenga decidió romper el silencio para denunciar que tanto él como su hijo de 9 años estaban recibiendo constantes amenazas de muerte.
«Yo creo que cuando se meten con tu hijo, uno no repara en límites sin pensar en otra cosa que no sea la familia. Esto infirió temor en él y en su familia, y es en parte en lo que Callejero se ve involucrado», manifestó Storto.
La defensa adelantó que presentará capturas de pantalla, testimonios y registros de medidas perimetrales previas para respaldar la versión del temor fundado. Asimismo, el abogado señaló una luz de esperanza para el músico: los peritos habrían logrado recuperar la numeración original de la pistola Glock, lo que permitiría demostrar que el arma no está vinculada a ningún delito previo.
Al finalizar la jornada judicial, Callejero Fino fue retirado del lugar esposado y custodiado por efectivos de la Policía Bonaerense. Aunque intentó dialogar brevemente con los cronistas apostados en el lugar para llevar tranquilidad a sus seguidores, un inconveniente técnico de los medios impidió una transmisión fluida. Visiblemente irritado por la situación, el artista llegó a pronunciar un escueto «Estoy bien…» y protestó con un «La hicieron re larga» antes de ser ingresado nuevamente al móvil policial.
Por el momento, el panorama procesal del cantante sigue siendo delicado. El delito que se le imputa contempla una escala penal que va de los 3 años y medio a los 8 años de prisión, razón por la cual la Justicia mantiene firme la medida de detención mientras concluyen los peritajes tecnológicos clave sobre su entorno.
