Expertos advierten sobre el aumento de manchas solares: el daño invisible que aparece tras el verano

Con el incremento de las temperaturas y la exposición prolongada al aire libre, especialistas en dermatología alertan sobre la aparición de hiperpigmentación y manchas en la piel, un problema que va más allá de lo estético y refleja el daño acumulativo causado por la radiación UV.

El sol no olvida: ¿Por qué aparecen las manchas?

Las manchas solares o lentigos aparecen cuando el cuerpo produce melanina de forma irregular para protegerse del daño celular. Según expertos , el daño solar es acumulativo desde la infancia y suele manifestarse años después en forma de manchas oscuras, melasma o envejecimiento prematuro.

Claves para una protección efectiva

Para prevenir nuevas lesiones y evitar que las existentes se oscurezcan, se recomiendan las siguientes medidas esenciales:

Factor de Protección Solar (FPS): Utilizar un protector de amplio espectro (UVA/UVB) con un FPS mínimo de 50.

Reaplicación constante: Es vital aplicar el producto cada 3 horas y después de nadar o sudar, incluso en días nublados.

Barreras físicas: El uso de sombreros de ala ancha, gafas con filtro UV y ropa de colores claros complementa la protección tópica.

Horarios críticos: Evitar la exposición directa entre las 11:00 y las 17:00, cuando la radiación es más agresiva.

Diagnóstico profesional: el paso indispensable

No todas las manchas son iguales. «Es fundamental que un dermatólogo evalúe cualquier cambio de color o textura», advierten especialistas, ya que algunas manchas pueden ser precursoras de lesiones más graves. Los tratamientos para eliminarlas, como despigmentantes o láser, deben ser siempre supervisados por médicos para evitar efectos secundarios como la dermatitis de contacto.

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