La firma de congelados Qüem cambió su estrategia de abrir locales propios por «corners» en comercios de cercanía.
Con 26 puntos operativos, proyectan alcanzar los 100 para fin de año. Su facturación saltó 15% en el último trimestre
En un contexto donde la mayoría de las empresas congelan inversiones por la suba de costos y volatilidad económica, Qüem encontró una veta de rentabilidad inesperada: dejar de alquilar locales propios para meterse en espacios ociosos de los comercios de barrio que ya existen. La estrategia funcionó. En 2025 la compañía duplicó sus ingresos con la instalación de freezers y hoy está en plena expansión.
«Los cambios en tarifas y costos tuvieron un impacto directo en nuestra estructura, especialmente en energía y operación. Eso nos obligó a revisar procesos, mejorar la eficiencia y acelerar modelos que requieren menor inversión por punto de venta», explica Walter Giaccaglia, presidente de Qüem. El contexto de volatilidad también obligó a la empresa a ser más disciplinada.
El esquema apunta directo a la línea de flotación de los problemas del comerciante minorista: el riesgo de inmovilizar capital y el costo de la energía. Qüem instala un freezer en comodato (o utiliza el existente) con una inversión inicial por parte del comercio que oscila entre los u$s 250 y u$s 600 en mercadería. La promesa de valor es agresiva: lo que no rota, se devuelve. Una microfranquicia o corner de Qüem genera para el comerciante aliado un piso de u$s 800 mensuales, con casos que pueden trepar hasta los u$s 7.000.
La logística del frío es el verdadero negocio. Mantener abastecidos decenas de freezers pequeños, dispersos por el conurbano bonaerense y el interior es radicalmente diferente a entregar pallets en un hipermercado. Qüem Central, el centro de distribución de la empresa, es donde reside la verdadera ventaja competitiva. «Nuestra principal fortaleza es nuestra logística a todo el país«, afirma el ejecutivo.
El portafolio de Qüem incluye más de 350 productos de industria nacional, con 30-50 ítems de alta rotación por corner: 50% productos marca propia (frutas, verduras, rebozados, guarniciones, chipas, empanadas), 18% productos distribuidos oficialmente, 12% Franuí y 20% otras marcas. La empresa incorporó tortillas, empanadas y milanesas a su portfolio, respondiendo a cambios en los hábitos de consumo.
«El congelado tiene un valor inconmensurable que va más allá del dinero, lo más valioso que ahorra es tiempo«, reflexiona Walter sobre la evolución del consumidor. Lo que diferencia a Qüem es la exclusividad: productos de marca propia no aparecen en supermercados.
La facturación total de Qüem creció 15% en el último trimestre, impulsada exclusivamente por el crecimiento de los corners. Con 26 corners operativos, proyectan llegar a no menos de 100 microfranquicias operativas en 2026. La empresa está invirtiendo en tecnología de manera agresiva.
