«Llegó Superman… ZUR» por Carlos Fara

Llegó Superman… zur. ¿Será el hombre de acero que nos salvará de todos los males que nos acechan? Al menos lo intentará. Por lo pronto vino a dar buenas noticias, que es lo único que nunca puede faltar en el manual de un gobierno en crisis. ¿Servirán? Vamos a ver.

  1. Es mejor dar algunas buenas noticias y mostrarse hiperactivo que cualquier otra cosa: los anuncios –sobre todo los económicos y pandémicos- son condición necesaria, pero no suficiente. No resuelven el problema de fondo, pero es mejor que nada.
  1. La variable tiempo: algunas de las medidas que se anuncian son de impacto inmediato, otras no tanto. Lo único por computar es que a partir de ahora quedan 7 semanas netas de campaña. Nadie cambia al mundo en 7 semanas.
  1. No está muerto quien pelea: la actitud de dar pelea es psicológicamente muy importante hacia adentro y hacia afuera del gobierno. Sobre todo cuando se está dispuesto a jugar fuerte. Aunque genere polémica y suene oportunista, el adiós al barbijo es simbólicamente muy importante. También la flexibilización de los aforos en distintas actividades. Todo parece “volver a la normalidad”. Se podrán decir muchas cosas, pero muestra que al oficialismo no le tiembla el pulso.
  1. La pregunta del millón: poner plata en el bolsillo de la gente, ¿ayuda electoralmente? a) es mejor hacerlo que no hacerlo; b) el fastidio no se resuelve solo con más plata en el bolsillo, sobre todo luego de perder una elección (“ahhh, ¿ahora me la das porque perdiste la elección? Si no, ¿no me la dabas?”); c) “yo quiero trabajo y futuro, acá solo me das un pan para hoy, hambre para mañana”. Lector y lectora: hagan el ejercicio de pensar cómo reaccionan Uds. frente a la ruptura de confianza en alguien en quien confiaron mucho; es muy sencillo, la bronca no se resuelve solo con un gesto.
  1. Agujeros por debajo de la línea de flotación: la primera tarea del gobierno debe ser volver a entusiasmar a los propios que siempre van, pero esta vez se quedaron en la casa. Si no movilizan a ese segmento, tendrán serios problemas el 14 de noviembre. Todo lo demás será bonus track. El punto es que para ganar hay que volver a atraer al moderado – independiente – oscilante (que creyó en 2019), y eso ya requiere otras medidas y otros modales. La elección presidencial fue un gran mandato de moderación en la forma y en el fondo que no fueron satisfechos.
  1. ¿El electorado votó en contra del ajuste de Guzmán, o en contra de la falta de los resultados económicos? Es una pregunta clave y muy difícil de responder. Si se adhiere a la primera postura se avala la tesis Cristina: con este nivel de ingresos deteriorado, la gente consume menos, los más perjudicados son los votantes oficialistas, ergo esto iba a terminar mal. La solución es abrir el chorro. En cambio, si se adhiere a la segunda postura, no significa no abrir el chorro, pero implica varias cosas más que cambien las expectativas más allá del 14 de noviembre. Al respecto, tengan en cuenta que una buena proporción del público es resultadista (Deng Xiao Ping y Bilardo, un solo corazón): lo que dé resultado está bien, privatizá o estatizá, pero que se mueva la máquina así tenemos asado y nos vamos de vacaciones.
  1. Mantener la dinámica: escoba nueva barre bien. El punto no es cómo se empieza la semana, sino cómo se la termina. Esta dinámica de las primeras 48 horas debe ser mantenida a full para que las expectativas no decaigan. Al final, los votantes hacen balance pero votan futuro. El problema para el gobierno es que la mayoría es más pesimista que optimista hace varios meses, y durante toda la campaña claramente hubo más ciudadanos que preferían que el oficialismo pierda a que gane. El 12 de septiembre fue una buena radiografía de esas tendencias.
  1. El rol de Alberto a partir de ahora: por primera vez desde que asumió como presidente dejó de ser su principal vocero con anuncios importantes. Pareciera haberse reservado el rol de candidato o jefe de campaña cuando habló en la jura de ministros. Volvió a la confrontación con la oposición. Seguramente piensa que alertando sobre el regreso del cuco Macri despertará al distraído voto blando del Frente de Todos. Da la impresión que eso tiene sabor a poco. ¿Se bancará correrse un poco para que cobre importancia su nuevo jefe de gabinete? Un misterio, porque este es un experimento nuevo.

¿Será Supermanzur una especie de Clark Kent en el cotidiano, para cambiar su aspecto y salir a luchar contra los males solo cuando las circunstancias lo ameriten? Eso se develará en las próximas entregas de este cómic.

Fuente: 7miradas.com