Una pareja de origen chino fue asesinada a cuchillazos en un presunto intento de robo. Sospechan que una empleada reciente facilitó el ingreso de los agresores.
Los dueños de una rotisería, una pareja de origen chino, fueron asesinados en su vivienda, situada junto al local. Wang Xiaoling, la primera víctima, fue apuñalada al intentar detener a los ladrones y falleció mientras era trasladada al hospital. Su esposo, gravemente herido durante el ataque, murió horas después tras una cirugía de urgencia.
La familia sospecha que una joven empleada, que llevaba solo tres días trabajando en el negocio, colaboró con los atacantes al permitirles el acceso.
Según fuentes policiales, la empleada de 17 años habría facilitado el ingreso de los agresores que portaban cuchillos.
La hija del matrimonio, que estaba en la vivienda trasera, fue salvada por su madre, quien, pese a estar gravemente herida, logró llevarla a la terraza para protegerla. Allí, la joven pidió ayuda a un amigo y a la Policía.
La escena era escalofriante: el local estaba cubierto de sangre, la mujer agonizaba junto a su hija, y el esposo yacía herido en el pasillo tras la puerta de ingreso
