Aunque inicialmente se habló de un «mini tsunami», especialistas oceanográficos señalan que estos eventos, si bien poco comunes con esta magnitud, pueden estar vinculados a variaciones bruscas en la presión atmosférica o fenómenos meteorológicos extremos en alta mar.
Este evento ocurre apenas una semana después de que una fuerte sudestada a principios de enero ya hubiera causado crecidas de hasta 2,40 metros, afectando seriamente los paradores de la zona. Defensa Civil y el Servicio de Hidrografía Naval mantienen el monitoreo constante de la costa ante la posibilidad de nuevas oscilaciones en el nivel del mar.
El fenómeno, descrito por testigos como un «mini tsunami», sorprendió a turistas y marplatenses en plena tarde de calor extremo. Se reportan al menos 35 heridos y una víctima fatal.
Lo que comenzó como una jornada agobiante, con temperaturas que posicionaron a Mar del Plata como la ciudad más calurosa del país alcanzando los 38,7°C, se transformó en minutos en una escena de caos y terror. Pasadas las 16:30, una inesperada «ola gigante» impactó contra la línea de costa, arrasando con todo a su paso en diversos balnearios de la zona.
Según los relatos de quienes se encontraban en la orilla, el mar se retiró varios metros de forma abrupta antes de que una «pared de agua» avanzara con violencia sobre la arena. El impacto más trágico ocurrió en Santa Clara del Mar, donde las autoridades confirmaron el fallecimiento de un turista y al menos 35 heridos por golpes y arrastre.
En Mar del Plata, el fenómeno afectó con fuerza sectores como El Torreón del Monje, Punta Mogotes y Playa Grande. «De pronto, el agua se llevó todo; las reposeras, las sombrillas y a la gente que estaba en la orilla», relató una vecina que presenció el rescate de dos niños por parte de los guardavidas.
Tras el fenómeno murió un hombre en Santa Clara del Mar y 35 personas con heridas de diversa consideración.
Los cuerpos de guardavidas realizaron múltiples rescates de emergencia, incluyendo a personas mayores que fueron arrastradas por la corriente mientras descansaban.
Se reportaron daños en estructuras de balnearios, garitas de guardavidas y pérdida de equipamiento de playa.
La explicación de los expertos
Aunque inicialmente se habló de un «mini tsunami», especialistas oceanográficos señalan que estos eventos, si bien poco comunes con esta magnitud, pueden estar vinculados a variaciones bruscas en la presión atmosférica o fenómenos meteorológicos extremos en alta mar.
Este evento ocurre apenas una semana después de que una fuerte sudestada a principios de enero ya hubiera causado crecidas de hasta 2,40 metros, afectando seriamente los paradores de la zona. Defensa Civil y el Servicio de Hidrografía Naval mantienen el monitoreo constante de la costa ante la posibilidad de nuevas oscilaciones en el nivel del mar.
