Rusia alista su fuerza nuclear y Ucrania y sus aliados presionan con sanciones en víspera de diálogo

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ordenó hoy poner en alerta las fuerzas de disuasión nuclear en respuesta a lo que calificó de «declaraciones agresivas» de potencias de la OTAN por la invasión rusa a Ucrania, en la víspera de una esperada y primera negociación entre ambos países desde el inicio de las hostilidades.

Mientras tanto, Ucrania y sus aliados profundizaron su apuesta a la presión de los principales organismos de la comunidad internacional y a las sanciones que la mayoría de ellos vienen aplicando a Moscú.

Putin reveló que ordenó al Ministerio de Defensa y al Estado Mayor Conjunto de las fuerzas armadas que pusieran las fuerzas de disuasión nuclear del país en «alerta especial de combate».

«Países occidentales no solo están adoptando acciones contra nuestro país en la esfera económica sino que miembros importantes de la OTAN hicieron declaraciones agresivas en relación con nuestro país», justificó el mandatario en una mensaje por televisión.

Rusia posee el segundo arsenal de armas nucleares del mundo y un enorme arsenal de misiles balísticos que constituyen la columna vertebral de las fuerzas de disuasión del país.

«No nos rendiremos, no capitularemos, no cederemos un solo palmo de nuestro territorio», reaccionó el canciller ucraniano, Dmitri Kuleba, para quien el anuncio de Putin tiene por objetivo «presionar» a Ucrania.

«Este es un patrón del presidente Putin que hemos visto a lo largo de este conflicto: fabricar amenazas que no existen para justificar más agresiones», dijo la vocera del gobierno de Estados Unidos, Jen Psaki, a la televisora ABC.

En tanto, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, opinó que la advertencia de Putin configuran «una retórica peligrosa» y «un comportamiento irresponsable».

El anuncio de Putin se produjo mientras Ucrania anunciaba que finalmente aceptó conversar mañana con Rusia en Bielorrusia, aunque no en la ciudad de Gomel, como contemplaba la propuesta rusa, sino en un lugar no precisado en la frontera bielorruso-ucraniana.

«Los políticos acordaron que la delegación ucraniana se reunirá con la delegación rusa sin condiciones previas en la frontera entre Ucrania y Bielorrusia, cerca del río Pripyat», informó la oficina del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, según la agencia de noticias AFP.

Agregó que Zelenski accedió a sostener ese encuentro luego de que el presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, le garantizara que su país -aliado de Moscú- no se sumará a la invasión que Rusia lanzó el jueves pasado.

Más temprano, Kiev había denunciado el lanzamiento de misiles desde Bielorrusia contra su territorio.

Kuleba dijo que la sola celebración de conversaciones es una «gran victoria», pero esa opinión contrastó con la del propio Zelenski: «Francamente, no creo mucho en el resultado de esa reunión, pero que lo intenten», afirmó el mandatario.

Mientras tanto, la Unión Europea (UE) resolvió bloquear las transacciones financieras con el banco central de Rusia, con lo que estimó que «más de la mitad de las reservas» de la autoridad monetaria rusa «serán paralizadas, ya que son mantenidas en establecimientos en países del G7», dijo el jefe de la diplomacia del bloque, Josep Borrell.

Asimismo, la UE acordó destinar 450 millones de euros para enviar a Ucrania armas letales y municiones, y otros 50 millones en combustible y material médico, anunció Borrell al cabo de una reunión por videoconferencia de los cancilleres de los países miembros.

Las medidas resueltas hoy se completan con el cierre coordinado del espacio aéreo europeo a las aerolíneas y los aviones privados de Rusia, y con la prohibición de emitir dentro de la jurisdicción de la UE los medios estatales rusos Russia Today y Sputnik, a los que responsabilizó de divulgar «las mentiras de la guerra de Putin».

Paralelamente, el Consejo de Seguridad de la ONU resolvió que la Asamblea General del organismo se reúna mañana «en sesión extraordinaria de urgencia» para que los 193 países miembros se pronuncien sobre la invasión de Rusia a Ucrania.

La convocatoria a la Asamblea se produjo luego de que Rusia vetara una resolución promovida por Estados Unidos y Albania para condenar la invasión a Ucrania y reclamar la retirada inmediata de las tropas rusas de este país.

Por otra parte, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) confirmó que recibió una denuncia de Kiev contra Moscú a fin de que el tribunal obligue a Rusia al cese inmediato de la operación militar en Ucrania.

En cuanto a las actividades bélicas propiamente dichas, Ucrania aseguró que retomó el control de Jarkov, la segunda mayor ciudad del país, después de que las tropas rusas entraran en ella por primera vez anoche.

Jarkov es una ciudad de 1,4 millones de habitantes ubicada a 400 kilómetros al este de Kiev y a solo 20 kilómetros al sur de la frontera con Rusia.

En ese contexto, el Ministerio del Interior de Ucrania informó que 352 civiles murieron y 1.684 resultaron heridos desde el comienzo de la invasión rusa. De ellos, 14 fallecidos y 116 heridos son menores de edad.

El parte agregó que más de 4.300 militares rusos murieron en la ofensiva, aunque este dato no pudo ser verificado y, por otra parte, se contradice con la versión de Moscú.

«Hay muertos y heridos, pero nuestras pérdidas son mucho menores» que las ucranianas, sostuvo el vocero del Ministerio de Defensa ruso, Igor Konashenkov, que no dio cifras.

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