El agravamiento de la salud del papa emérito de 95 años Benedicto XVI, anunciado ayer por el Vaticano, abrió una serie de interrogantes sobre cómo podrían desarrollarse los primeros funerales de la era moderna para un pontífice renunciante, que serán decididos por el papa Francisco. La ausencia de un protocolo específico para la muerte de un Papa emérito crea un vacío sobre la organización de las exequias que, con un Joseph Ratzinger «muy enfermo» en las últimas horas, como lo definió ayer Francisco, podrían ser cuestión de días. Ratzinger, que…
Leer más