El «Androide» brilló en su estreno en la Copa del Mundo con dos goles, liderando el sólido triunfo de los europeos por 4-1 en Boston.
El regreso de la Selección de Noruega a una cita mundialista tras 28 años de ausencia no pudo haber sido más espectacular. En el césped del Boston Stadium, el conjunto dirigido por Ståle Solbakken impuso las condiciones de su jerarquía y venció con un categórico 4-1 a un combativo equipo de Irak, que vendió cara su derrota durante la primera mitad.
El show del gol comenzó a los 29 minutos, cuando David Møller Wolfe lanzó un preciso centro que Erling Haaland empujó al fondo de la red para firmar el 1-0 y su primer festejo en la historia de los Mundiales. Irak no se quedó atrás y respondió de inmediato: a los 39 minutos, Aymen Hussein conectó un impecable cabezazo tras asistencia de Amir Al-Ammari para decretar el empate transitorio. Sin embargo, la paridad duró poco. Apenas cuatro minutos después, Haaland presionó la salida rival, aprovechó un grosero error del arquero Jalal Hassan y selló el 2-1 con el que ambos equipos se fueron al descanso.
En el complemento, el ritmo físico de los europeos terminó por desgastar a los «Leones de Mesopotamia». A los 76 minutos, el ingresado Leo Østigård estiró la ventaja con un gran frentazo. Ya en tiempo de descuento, la mala fortuna persiguió a Hussein, quien anotó en su propio arco a los 96 minutos para poner el 4-1 definitivo a favor de los escandinavos.
Con este resultado, Noruega comparte la cima del Grupo I junto a Francia (que venció 3-1 a Senegal), pero se ubica en el primer puesto gracias a la diferencia de gol. En la próxima jornada, los comandados por Martin Ødegaard buscarán sellar su clasificación frente a Senegal.
