Un fallo de la Corte de Apelaciones de Estados Unidos otorgó un respiro a la Argentina en la causa por la expropiación de YPF, al dejar sin efecto la orden de la jueza Loretta Preska que exigía la entrega del 51% de las acciones que el Estado nacional posee en la compañía.
La resolución establece que, mientras avance la apelación presentada por el país, la participación accionaria estatal permanecerá bajo custodia en la Caja de Valores y no será transferida. Además, la Argentina no deberá presentar una garantía económica durante este proceso judicial.
Desde la Procuración del Tesoro remarcaron que la medida representa “un paso clave en la defensa de un activo estratégico y de los intereses de los argentinos”, ya que permite al Estado mantener el control mayoritario de la petrolera hasta que se defina el litigio de fondo.
La decisión de la Cámara evita, por ahora, que el Gobierno deba recurrir a la Corte Suprema de Estados Unidos, una alternativa que había sido evaluada en caso de que la apelación no prosperara.
El proceso continuará en septiembre, cuando la Cámara de Apelaciones analice los argumentos de la defensa argentina contra la sentencia que había favorecido a los fondos demandantes. Hasta entonces, el 51% de YPF seguirá en poder del Estado, en lo que se considera un alivio estratégico para la política energética nacional.
