Receta fácil para acompañar el mate: Libritos hojaldrados de queso y jamón con tapas de tarta

Una solución rápida, crocante y súper sabrosa para los fanáticos de lo salado que se desarma en la boca.

¿Se pueden lograr unos bizcochos hojaldrados estilo libritos, con calidad de panadería, usando masa comprada? La respuesta es un rotundo sí. Esta propuesta, inspirada en la receta de Sonia Cantero (conocida en las redes como Chef Lapin), aplica un secreto técnico de capas superpuestas que multiplica la textura crocante del hojaldre de forma rápida y sin complicaciones.

Con solo un par de tapas de tarta compradas y un buen relleno de fiambre y queso, podés resolver una merienda o una picada en pocos minutos.

El secreto de las capas perfectas

El verdadero truco de esta receta no está en amasar desde cero, sino en cómo se manipula la masa industrial:

El encimado: Al superponer las tapas de tarta previamente pinceladas o tratadas, se genera un efecto de «falso hojaldre».

El doblez técnico: La técnica de la Chef Lapin permite que, al hornearse, el calor separe las masas creando láminas ultra finas y crujientes.

El resultado: Unos libritos salados que se desprenden capa por capa, logrando esa textura aireada y crocante tan codiciad.

Ingredientes ( salen unos 8-10)

  • 2 tapas de tarta de hojaldre
  • 100 g de queso en hebras o rallado
  • 100 g de jamón cocido (o salame/mortadela) cortado en cubitos pequeños
  • 30 g de manteca derretida (para pincelar)
  • Un puñado de harina (para estirar sobre la mesada)

Paso a paso

  1. Sacar las tapas de tarta de la heladera unos 5 minutos antes para que no se quiebren. Espolvorear la mesada con un poquito de harina y estirar las tapas suavemente con el palote para darles una forma rectangular.
  2. Pincelar la superficie de la primera tapa con manteca derretida ( un paso clave para adherir todo y darle más rico sabor). Distribuir de forma pareja el queso en hebras y el jamón picado. Pincelar la segunda tapa con manteca de un lado y colocarla por encima (con la manteca hacia el relleno) para que todo quede bien adherido.
  3. Cortar la masa armada en tiras anchas a lo largo ( unos 6 cm). Colocar una tira sobre la otra formando un bloque encimado. Luego, cortar cuadraditos o rectángulos del tamaño deseado con un cuchillo filoso. (¡Cuanto más chicos los cortes, más cantidad van a salir!).
  4. Acomodar los bizcochitos en una placa para horno sobre papel manteca o enmantecada. Presionar el centro de cada cuadradito con el dedo. Este paso es clave: frena el inflado desparejo y hace que las capas de los bordes se abran bien durante el horneado.
  5. Llevar a horno precalentado a 180 °C durante 15 a 20 minutos, hasta que se noten bien dorados y crocantes. Servir tibios para disfrutar del queso derretido.

3 Variantes para personalizarlos

  • Team picante: Sumarle al relleno un toque de orégano seco, ají molido o pimienta negra recién molida junto con el queso.
  • Opción con bondiola o salame: Si preferís un sabor más intenso para la picada, podés reemplazar el jamón cocido por salame picado fino o dados de bondiola.
  • El toque crocante extra: Pincelar la parte superior del bizcochito con huevo batido o manteca y espolvorear con semillas de sésamo o lino antes de mandar al horno.

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