Cinco profesionales que evaluaron al «Diez» antes de su última cirugía y un perito de la autopsia brindan testimonio ante el tribunal de San Isidro. El foco está puesto en si la operación del hematoma subdural era realmente necesaria.
En el marco de la octava audiencia del segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, los tribunales de San Isidro reciben este jueves testimonios que podrían comprometer la estrategia de las defensas. La jornada de hoy está centrada en las declaraciones de cinco médicos de la clínica Ipensa de La Plata y de un médico forense clave en la autopsia del astro.
Los profesionales de la clínica Ipensa —Guillermo Burry (neurología), Marcos Correa (clínico), Óscar Franco (cardiología), Martín Cesarini (neurólogo) y Flavio Tunessi (traumatólogo)— son los mismos que evaluaron a Maradona tras su cumpleaños 60 en octubre de 2020. Según trascendió en etapas previas de la investigación, estos especialistas sostienen que no era el momento oportuno para operar al paciente del hematoma subdural detectado en aquel entonces.
La querella y la fiscalía buscan ratificar que la decisión de trasladar a Diego a la Clínica Olivos para intervenirlo fue una determinación impulsada por su médico de cabecera, Leopoldo Luque, a pesar de las advertencias de los médicos platenses sobre los riesgos y la falta de urgencia del cuadro.
A la par de los médicos de Ipensa, declarará hoy el facultativo Carlos Mauricio Cassinell, médico forense de la Policía Bonaerense que participó en la necropsia. Se espera que Cassinelli profundice en los hallazgos del examen post mortem, donde se detectó una «miocardiopatía dilatada» y un «edema agudo de pulmón» secundario a una insuficiencia cardíaca crónica.
Este testimonio es vital para la fiscalía, que intenta demostrar que la muerte de Maradona no fue súbita, sino el resultado de un proceso de deterioro y agonía prolongada que el equipo médico a cargo no supo o no quiso evitar.
Este nuevo proceso oral, que comenzó el pasado 14 de abril bajo el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°7 de San Isidro, tiene como principales imputados a Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y otros seis profesionales de la salud por el delito de «homicidio simple con dolo eventual».
La audiencia de hoy podría ser determinante para establecer si hubo una cadena de negligencias desde la primera internación en La Plata hasta el fatídico 25 de noviembre en la casa de Tigre.
