Gracias a la red «Mapa de la policía», investigadores identificaron la trayectoria del proyectil, que era un cartucho de gas lacrimógeno.
Pablo Grillo lucha por su vida en el Hospital Ramos Mejía de la Ciudad de Buenos Aires, luego de haber sido víctima de la feroz represión policial en el Congreso al recibir un impacto de un cartucho de gas lacrimógeno en su cabeza, lo que le ocasionó pérdida de masa encefálica y lo llevó a una intervención de urgencia, mientras que ahora su estado es reservado.
Uno de los profesionales, Pregliasco que colaboró con la red de cuidados ciudadanos habló con Gustavo Sylvestre en C5N Y reveló: «Pudimos ver el viaje del proyectil hacia Pablo, lo que nos permite saber la dirección de la trayectoria y cuál es el ángulo del tiro. La trayectoria es una línea recta, de arriba hacia abajo, que pasa por la cabeza de Pablo Grillo». El perito echó por tierra la versión de Patricia Bullrich que indicaba que el proyectil «rebotó», dado que «no coincide con lo que se ve en el video».
«Se escucha el disparo en el video y uno sabe a qué distancia estaba el camarógrafo de la policía, uno lo escucha después porque el sonido tarda en llegar. Lo que pudimos determinar es adónde estaba parado el policía que disparó. Confiamos en que se pueda aportar material adicional», manifestó Pregliasco.
En relación al uso del cartucho de gas lacrimógeno, remarcó: «Esto no tiene que ver con los protocolos, sino para qué está diseñada esa arma, no es para matar o herir». Asimismo, advirtió que «este detalle se pudo hacer porque hubo gente filmando, gente cuidando a la gente».
