Lo que comenzó como un ingenioso recurso en las cocinas europeas medievales para sustituir el costoso azúcar por la dulzura natural de la raíz, se ha transformado hoy en un pilar indiscutible de la repostería global.
El pastel de zanahoria, con su característica textura húmeda y su inconfundible cobertura de queso crema, ha recorrido un largo camino desde las raciones de guerra hasta las vitrinas de las cafeterías más sofisticadas, demostrando que la sencillez vegetal puede alcanzar la máxima elegancia culinaria.
Ingredientes:
-2 tazas de harina para todo uso
-1 cucharadita de polvo de hornear
-1 cucharadita de bicarbonato de sodio
-1 cucharadita de sal
-1 cucharadita de canela en polvo
-1/4 cucharadita de nuez moscada molida
-1 1/4 tazas de azúcar granulada
-3/4 taza de aceite vegetal
-3 huevos grandes
-1 cucharadita de extracto de vainilla
-1 3/4 tazas de zanahoria rallada (2 a 3 medianas)
-1 lata (8 onzas) de piña triturada en jugo, sin escurrir
-1 taza de nueces picadas
-1 taza de trocitos de chocolate semidulce
-Azúcar en polvo
Preparación:
Paso 1
Precalentar el horno a 350 ° F. Engrasar y enharinar un molde para hornear de 13 x 9 pulgadas.
Paso 2
Combinar la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato de sodio, la sal, la canela y la nuez moscada en un tazón mediano. Batir el azúcar granulada, el aceite, los huevos y el extracto de vainilla en un tazón grande hasta que estén bien mezclados. Agregar gradualmente la mezcla de harina. Incorporar las zanahorias, la piña y el jugo, las nueces y los trocitos. Verter en el molde preparado.
Paso 3
Hornear de 37 a 42 minutos o hasta que al insertar un palillo de madera en el centro, éste salga limpio. Enfriar completamente en el molde sobre una rejilla. Espolvorear con azúcar en polvo.
